JOSÉ
BRACAMONTE VERA: EL MAESTRO DEL CARTEL Y LA VANGUARDIA GRÁFICA PERUANA
José Bracamonte Vera (Chiclayo, 1928 – Lima, 1983) fue una de las
figuras más polifacéticas e influyentes de las artes plásticas y el diseño
gráfico en el Perú del siglo XX. Creador prolífico, docente dedicado y gestor
cultural, Bracamonte desafió los límites entre las Bellas Artes y la
comunicación gráfica popular, consolidando el afiche y la serigrafía como
vehículos de alta calidad estética y de profunda conciencia social.
Nació en Chiclayo en 1928, en el seno del hogar
formado por el escritor, periodista y empresario editorial José del Carmen
Bracamonte Cervera (1892–1946) y la señora Ana María Vera Burga. El
joven José creció inmerso entre pliegos de papel, tipos de imprenta y el
bullicio de las salas de redacción de la imprenta familiar, cuna del histórico
periódico El Departamento (donde posteriormente se editarían los diarios
Ahora y La Hora, así como los semanarios Crítica y Carteles).
Realizó sus estudios escolares en el histórico
Glorioso Colegio San José de Chiclayo. Desde niño demostró una marcada
inclinación por el dibujo, llenando de trazos y bocetos los periódicos y
papeles de la imprenta familiar. Fue el reconocido periodista chiclayano
Nicanor de la Fuente («Nixa») quien, al percatarse del talento innato del
joven, alentó a su padre a enviarlo a Lima para formarse profesionalmente en la
Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú.
En la Escuela de Bellas Artes destacó rápidamente
como uno de los alumnos más dotados de su generación, compartiendo aulas con
Alberto Quintanilla, Gerardo Chávez, Tilsa Tsuchiya y otras grandes figuras del
universo artístico nacional. Tras concluir sus estudios, emprendió un viaje
decisivo a Europa (con una estancia destacada en Francia) y a los Estados
Unidos. Allí estudió de cerca a los grandes maestros de la pintura, conoció las
vanguardias modernas e investigó el incipiente mundo del afichismo y del diseño
publicitario internacional.
A su regreso al Perú, irrumpió con fuerza en la
escena cultural capitalina a través de diversos espacios y disciplinas:
- Primer
Salón de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
(1951):
Espacio donde su propuesta pictórica madura comenzó a recibir elogios de
influyentes críticos e intelectuales como José Flores Aráoz.
- Ilustración
y Portadas Literarias: A
lo largo de las décadas de 1950 y 1960, se consolidó como dibujante,
caricaturista y diseñador de afiches teatrales, publicidad y publicaciones
periódicas. Ilustró obras fundamentales como Cuentos peruanos de
Enrique Congrains Martín (1955), Cuentos de circunstancias de Julio
Ramón Ribeyro (1958) y la edición especial de la revista Fanal
dedicada al departamento de Lambayeque (1953), entre otras.
- Segundo Salón de Arte Gráfico (1963): Evento donde el célebre crítico de arte Juan Acha destacó públicamente la solidez técnica y vanguardista de sus ilustraciones y trabajos gráficos.
- PORTADAS ILUSTRADAS POR BRACAMONTE
Bracamonte Vera defendía conceptualmente una
premisa: «Soy un pintor que diseña carteles», sosteniendo que el afiche
y la gráfica no eran artes menores, sino extensiones naturales de la pintura
contemporánea.
Gracias a su destreza en la diagramación y el
mensaje visual, actuó como asesor gráfico durante el primer gobierno del
presidente Fernando Belaunde Terry y, posteriormente, durante el Gobierno
Revolucionario de las Fuerzas Armadas liderado por el general Juan Velasco
Alvarado.
Durante la década de 1970, en el contexto de la
Reforma Agraria, se integró al Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización
Social (SINAMOS). En colaboración con artistas como Jesús Ruiz Durand, impulsó
una de las transformaciones visuales más emblemáticas del arte peruano:
- El
"Pop Achorado": Fusionó las corrientes internacionales del Pop
Art y del Op-Art (arte óptico) con motivos, rostros y
simbología andino-campesina.
- Difusión
Masiva:
Creó e imprimió masivamente serigrafías, afiches y folletos educativos de
líneas sintéticas y colores vibrantes que buscaban dignificar al campesino
y difundir el cambio social.
Además del formato impreso, incursionó en el
muralismo en mosaico de temática andina. Entre sus obras más destacadas
figuraron los siete imponentes mosaicos concebidos para la Universidad Nacional
del Altiplano (UNAP) en Puno (1964), por desgracia destruido hace unos años.
UNO DE LOS MURALES DESTRUIDOS
En mayo de 1975, la Galería de Arte de Petróleos
del Perú (Petroperú) organizó la importante exposición retrospectiva 25 años
de obra gráfica. El catálogo contó con un emotivo texto de presentación
escrito por el historiador y crítico de arte Alfonso Castrillón, quien encomió
el honesto compromiso social del artista a través del cartel. Ese mismo año, el
Estado Peruano le otorgó el Premio Nacional de Cultura en el área de
Comunicación Social, consagrándolo como el pionero indiscutible del diseño
gráfico moderno en el país.
DIBUJOS DE BRACAMONTE
Por su trayectoria y solvencia moral, en 1976
asumió la Dirección de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes
del Perú, sucediendo al maestro Teodoro Núñez Ureta, cargo que ocupó antes de
la instauración de la Junta Administrativa que condujo la institución entre
1976 y 1978.
A fines de 1982 realizó una de sus últimas visitas
a su natal Chiclayo para reencontrarse con sus raíces, visitar su querido
colegio San José y obsequiar retratos y obras a sus entrañables amigos. Poco
tiempo después, falleció inesperadamente en Lima en 1983, a la temprana edad de
54 años.
José Bracamonte Vera estuvo casado con la destacada
actriz de teatro y televisión Mirna Bracamonte, fruto de cuyo matrimonio
nacieron la artista Laura Bracamonte y el reconocido cantautor y sommelier José
Bracamonte (Embajador de la Marca Perú), manteniendo un entorno familiar
estrechamente ligado al arte y la cultura.
Hoy en día, la figura de José Bracamonte Vera
trasciende no solo como la de un visionario que transformó la gráfica peruana
en arte de vanguardia, sino también como el digno heredero de una estirpe
chiclayana que hizo historia en el periodismo y la imprenta lambayecana. En sus
trazos y carteles sobrevivió siempre la mística de los talleres tipográficos de
su infancia en Chiclayo, donde el papel y la tinta, al igual que en la imprenta
de su padre, se convirtieron en herramientas fundamentales para educar, comunicar
y forjar la identidad cultural de todo un país.
FUENTES CONSULTADAS:
- NIXA (Nicanor de
la Fuente). «Bracamonte Vera, artista chiclayano». En: Lundero,
suplemento cultural del diario La Industria de Chiclayo, 25-9-1983.
- NIXA. «A
Propósito: Bracamonte, artista chiclayano», 21-6-1983.
- Boletín
de la Biblioteca Nacional, N.º 16, diciembre de 1953.
- Consultas
en línea.






No hay comentarios:
Publicar un comentario