martes, 8 de septiembre de 2026

RAÚL VIZCARRA: LA CONSAGRACIÓN DE UN DIBUJANTE CHICLAYANO EN LIMA

 


RAÚL VIZCARRA: LA CONSAGRACIÓN DE UN DIBUJANTE CHICLAYANO EN LIMA

Hay miradas capaces de congelar el alma de un pueblo y llevarla al papel con el trazo fino de una pluma. En la historia del arte gráfico peruano, pocos lápices capturaron la esencia humana con tanta agudeza, dinamismo y sensibilidad como el del chiclayano Raúl Vizcarra Ubillús. Desde las calles entrañables de su Chiclayo natal hasta las páginas de las publicaciones más prestigiosas de la capital, su obra se erige como un testimonio vivo de la identidad, la sátira y el costumbrismo del Perú de inicios del siglo XX.

Nacido en 1898, Vizcarra dio sus primeros pasos en el dibujo durante la segunda década del siglo XX, siendo apenas un adolescente. En aquel Chiclayo de antaño, el cine Gaumont —ubicado en la calle San José, al lado de lo que más tarde sería la Catedral— requería cartelones para anunciar en los postes de la ciudad las películas que proyectaría. Allí comenzó a forjarse su talento. De aquella época fundacional da cuenta su amistad con don Gregorio Bulnes, quien conservó durante muchos años los valiosos bocetos iniciales que el historiador y periodista Nixa (Nicanor de la Fuente Sifuentes) rescataría tiempo después en uno de sus artículos.

Con una fe inquebrantable en su propio potencial, Vizcarra envió sus colecciones de arte desde Chiclayo a la prestigiosa revista limeña Variedades, una de las publicaciones culturales y de entretenimiento más influyentes de la época. Sus editores no tardaron en reconocer su extraordinaria capacidad y, en 1919, publicaron sus trabajos bajo el título «Un nuevo artista peruano». Aquel fue el preludio de su incorporación como ilustrador regular de la revista, donde trabajaría de manera ininterrumpida hasta su desaparición. En setiembre de 1921, dedicó una memorable página a los «Tipos populares de Chiclayo».


                                                                   DIBUJOS PUBLICADOS EN "VARIEDADES"

Aunque la crítica le reconocía un notable sentido del color, su fuerte indiscutible fue siempre el dibujo a pluma y tinta china. Dominaba con maestría el tramado de líneas para generar sombras profundas y texturas minuciosas. La crítica contemporánea elogiaba de forma unánime su «retina poderosa»: una metáfora de su capacidad casi fotográfica para captar fisonomías y registrar el movimiento del cuerpo humano. A diferencia de las figuras estáticas habituales en la época, sus personajes derrochaban dinamismo, expresividad y un marcado carácter costumbrista.

Paralelamente, trabajó en el diario La Crónica de Lima, donde ilustró, junto a Pedro Reyes Zeña, un artículo con los emblemáticos huerequeques que representaban a la delegación chiclayana en el Campeonato Nacional de Fútbol en 1928.


Su talento también brilló en la ilustración editorial de obras literarias fundamentales:

  • 1923: Creó cinco bocetos e ilustraciones para la primera edición de Fabla Salvaje, la célebre novela corta de César Vallejo.
  • 1924: Expuso en el icónico Palais Concert del Jirón de la Unión de Lima junto a Alejandro González, exhibiendo las ilustraciones creadas para el poema «El hombre sol» de José Santos Chocano.
  • 1925: Ilustró la obra Historietas malignas de Clemente Palma.
  • 1927: Ilustró en la revista Variedades el cuento «Los óleos» de Juan José Lora Olivares.
  • 1939: Realizó de forma destacada las ilustraciones del libro Cuentos peruanos: relatos del ambiente nacional, de Aurelio Arnao.
  • 1959: Elaboró las ilustraciones para la edición argentina de las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma.

                                         ILUSTRÓ "HISTORIETAS MALIGNAS" DE CLEMENTE PALMA

Vizcarra colaboró estrechamente con destacados editores como Pedro Barrantes Castro (editor de César Vallejo), diseñando folletines y libros de bolsillo de amplio tiraje nacional. Asimismo, mantuvo siempre un lazo fraterno con sus paisanos lambayecanos: diseñó en 1935 la carátula de A golpe de arpa, obra cumbre de Rómulo Paredes y Augusto León Barandiarán; y en 1967 realizó la portada del libro La tarjeta del diputado, de Pedro Reyes Zeña.


                                                    ILUSTRACIONES A SUS PAISANOS LAMBAYECANOS

En la década de 1940, trabajó como dibujante en la revista Folklore y ejerció durante varios años la docencia como profesor de dibujo en la ciudad de Ica. Posteriormente, fijó su residencia definitiva en Lima, donde falleció en 1979 a los 81 años de edad.

                                                          DOCE AÑOS ANTES DE SU FALLECIMIENTO

Raúl Vizcarra Ubillús no solo fue un dibujante de trazo virtuoso, sino un cronista visual que supo traducir el palpitar popular, la literatura y el paisaje peruano en trazos imborrables de tinta china. Su legado trasciende el papel: en cada sombra tramada y en cada rostro expresivo vive el espíritu del artista chiclayano que partió de su tierra con un portafolio bajo el brazo y terminó ilustrando las páginas más selectas de las letras y el periodismo nacional.

FUENTES CONSULTADAS:

  • Revista Variedades (Lima): N.º 614 (6 de diciembre de 1919), N.º 708 (24 de setiembre de 1921) y N.º 991 (28 de febrero de 1927).
  • Diario La Crónica (Lima): 22 de diciembre de 1924.
  • Revista Folklore: N.º 16 (abril de 1946).
  • Diario La Industria (Chiclayo): Artículo «A propósito» de Nixa (25 de enero de 1976).
  • Paredes, Rómulo y León Barandiarán, Augusto (1935). A golpe de arpa.
  • Datos diversos del internet.