martes, 9 de junio de 2026

BERTA SINGERMAN: LA VOZ POÉTICA QUE ENCENDIÓ CHICLAYO

 

BERTA SINGERMAN: LA VOZ POÉTICA QUE ENCENDIÓ CHICLAYO



La actriz de origen bielorruso Berta Singerman Begun (Bielorrusia 1901/ Buenos Aires-Argentina 1998), fue una cantante y actriz que realizó su carrera en Argentina, quien se dedicó a difundir la poesía en escena pues tenía un estilo de declamación que cautivaba al público en donde se presentara, reconocida por su voz única y su capacidad de transmitir emociones a través de la poesía.

Alcanzó fama internacional en la década de 1930 y 40 del siglo XX recorriendo America y Europa. Singerman no era una simple recitadora sus presentaciones eran verdaderos acontecimientos teatrales de masas. Era la época en que la poesía se vivía con fervor casi pasional, llenando teatros y plazas, dejando una huella imborrable en las sociedades locales.

Es en la década de 1940 que Chiclayo la recibió con la distinción que se le otorgaba a los más altos dignatario del arte; la trajo la Empresa Peruana Parlante, bajo la dirección del Sr. Jorge Carcovich para presentarse en el teatro Dos de Mayo. Esta artista movilizó a la bohemia local, a los círculos literarios y a los periodistas de los diarios de la época; en sus recitales resonaban con una fuerza dramática Impresionante las voces de Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni y Federico García Lorca entre otros.



Sus presentaciones solían registrar llenos absolutos con palcos abarrotados por las familias más representativas y plateas colmadas de estudiantes, maestros y amantes de las letras. Quienes la vieron en Chiclayo no solo escucharon poesía sino presenciaron un fenómeno físico; Singerman utilizaba todo su cuerpo, gestos dramáticos más el juego de luces que exigía para crear un ambiente de penumbra y misticismo, tenía una dicción perfecta que hasta en la última fila del Teatro Dos de Mayo se podía percibir el susurro más leve de un verso de amor o el grito trágico de una elegía.

No era raro que al terminar sus recitales (que fueron tres) el escenario quedará cubierto de flores y que la concurrencia la esperara a la salida del teatro para ovacionarla y acompañarla en caravana hasta el Hotel “Europa” de la calle Elías Aguirre donde estuvo hospedada. Su influencia fue tal que tras su Gira por Chiclayo se desató una auténtica fiebre por la declamación, inspirando a jóvenes locales a cultivar el arte de la oratoria poética y teatral.

Nuestro recordado Nicanor de la Fuente “Nixa” nos cuenta cómo fue su encuentro con ella ya que, como jefe de zona de la Empresa Peruana Parlante, se encargó de llevarla a cenar en el antiguo Club de la Unión en los altos de “Los Portales”, después de sus actuaciones, conversando diversos temas de arte, de poetas que había conocido etc.

El día de su partida a Piura estando en el vestíbulo del hotel “Europa” se encontró con varios personajes entre ellos con María Rosa Macedo Cánepa (Pisco 1909/ Lima 1991), la excelente autora de las obras narrativas “Ranchos de caña” (1941) y “Hombres de tierra adentro” (1948), Berta Singerman se la presentó y cuando ambos escucharon sus nombres se abrazaron con afecto, llamándolo poeta a Nixa, Interviniendo inmediatamente la Singerman preguntando: “¿Cómo no me ha dicho usted que es poeta? ¿Cómo usted que es tan gentil?, no me ha obsequiado sus libros, a lo que Nixa le responde: Yo pensaba en sus maletas abrumada de trajes y de compras hechas en cada lugar de sus pasajes; fue entonces que le entregué El libro de los tránsitos eternos, libro breve que ella guardó en su cartera junto con el lápiz labial y otros objetos femeninos. Recuerdo que me dijo: Lo leeré en el viaje, debió haber sido así porque poco después recibí una foto suya y una carta”.

                                                                        MARÍA ROSA MACEDO CÁNEPA

Se contaba que en una de sus noches de presentación, como era sabido existían imprevistos técnicos debido a las limitaciones de la Planta eléctrica local; la sala estaba abarrotada, el público contenía el aliento, Berta se encontraba en medio de una de sus interpretaciones más dramáticas y de fuerte carga social, un poema que recreaba la atmósfera asfixiante oscura y trágica de una mina:” ¡Abajo!....¡Mas abajo!../Donde la luz se olvida de que existe/donde la tierra es madre que no abraza/ donde el aire es un humo que envenena/y el sudor es el precio de la masa”.(Del poeta y periodista argentino José de España – Titulada: “La Mina”). Sucediéndose un apagón que sumó un efecto teatral perfecto a una obra que ya era oscura y conmovedora por sí misma, en algún otro espectáculo convencional esto habría significado el caos, murmullos o suspensión inmediata de la función, sin embargo, lo que ocurrió demostró el absoluto control hipnótico que Berta Singerman tenía sobre su auditorio, nadie se movió de su asiento, no hubo quejas, sólo se quedaron inmóviles subyugados por la voz que seguía resonando desde el escenario. Por su lado Berta, lejos de amedrentarse o detenerse a esperar que volviera la luz aprovechó la oscuridad como una perfecta escenografía natural, moduló su voz continuando su declamación, al notar el público que la artista continuaba recitando el poema, de manera espontánea y silenciosa empezaron a encender fósforos y encendedores desde sus asientos convirtiéndose así en un mar de docenas de pequeñas luces parpadeantes. Al terminar de recitar hubo unos segundos de silencio seguido por una de las ovaciones más largas y estruendosas que se recuerde en las crónicas teatrales de la región; la luz regresó poco después, pero para los asistentes ese accidente eléctrico convirtió una gran función en un recuerdo imborrable.


Uno de los de los efectos más curioso de su visita a Chiclayo fue la oleada de imitadoras y seguidoras que dejó a su paso, Durante el año en las actuaciones escolares o veladas literarias musicales se intentaba copiar la dicción, el dramatismo gestual y hasta la forma de vestir de Berta Singerman. Se apagaron los aplausos y pasaron las décadas, pero el paso de la gran Berta Singerman demostró que el público chiclayano poseía una sensibilidad universal; aquella voz que encendió la ciudad quedó grabada para siempre en la memoria de los lambayecanos, como el día en que la poesía misma bajó a caminar por sus calles estrechas.

SE HA CONSULTADO:

-Bertha Singerman: en “A Propósito” por NIXA en diario “La Industria” de Chiclayo del 24-10-2004

-Diario “La Crónica “de Lima del 14-08-1955 “Reportajes con Radar” por Ernesto More. (Colección: V. M. Boggiano F.).

-Datos diversos del Internet.


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