martes, 26 de mayo de 2026

LUIS NAVARRETE GUZMÁN Y EL AUGE MERCANTIL DE CHICLAYO (PRINCIPIOS DEL SIGLO XX)

 

LUIS NAVARRETE GUZMAN Y EL AUGE MERCANTIL DE CHICLAYO (PRINCIPIOS DEL SIGLO XX)



Chiclayo consolidó su posición en el norte peruano no por una fundación española si no por su vibrante actividad mercantil; este dinamismo se construyó gracias al impulso de visionarios del marketing que supieron leer las necesidades de la región y transformar el entorno económico.

Entre estas figuras destaca con luz propia el comerciante Luis Felipe Navarrete Guzmán, (Nacido en Lima en 1873, siendo sus padres Don José Navarrete y Doña Grimanesa Guzmán). Siendo uno de los que contribuyó con el ritmo empresarial de la ciudad; dejando un legado de iniciativa privada y de visión de desarrollo, ya que entendió que para destacar en el saturado mercado chiclayano había que apelar a la inmediatez y la necesidad del día a día, sus anuncios en los periódicos locales no sólo listaban mercancías ofrecía soluciones antes de que el comprador las buscara.

                                                             VERANEANTES EN EL PUERTO DE ETEN

A través de su negocio y de la “Cooperativa Wizard”, Navarrete Guzmán se especializó en la importación directa de artículos desde los Estados Unidos; es decir su actividad comercial se enfocaba en poner al alcance de la creciente sociedad chiclayana, mercancías novedosas para la época las cuales incluían finas vajillas, vestimenta de verano, sombrillas, etc. Rompiendo el esquema de abastecimiento tradicional y cerrado. Navarrete no sólo vendía de manera directa, sino que organizaba sorteos periódicos entre los participantes y compradores de sus establecimientos, esta modalidad muy avanzada para la década de 1910, convirtió sus tiendas en puntos de alta concurrencia y expectativa pública. (Esquina Plaza Principal # 155 y calle Verónica # 86).

El diario “El Progreso” de Chiclayo de esos años mostraba en sus artículos, la campaña de suscripciones a su tienda y por la temporada de verano ofrecía artículos a los veraneantes. Navarrete fue uno de los pioneros en introducir el concepto de ventas por suscripción a plazos (como también lo aplicó la fotografía” América” de José Degola),  y el consumo cooperativo Asociativo en la región Lambayeque; logrando romper el esquema tradicional de compras al contado mediante una estrategia innovadora para la época: La democratización del acceso a bienes importados por parte de los ciudadanos de la clase media o de comerciantes menores a través de cuotas periódicas y organizadas. La población participaba en la adjudicación de por ejemplo calzado de cuero, ternos elegantes, vajillas finas, sombrías, alimentos, postales, etc. Dinamizando la economía chiclayana, previa a la Primera Guerra Mundial generando así una fuerte cultura de expectativa y lectura de avisos en los periódicos locales.

Su “Cooperativa Wizard” logró bajo una fuerte publicación de anuncios masivos firmados por él, extender los sorteos y suscripciones a la cooperativa hacia otras localidades interconectadas como Lambayeque, Ferreñafe, Monsefú, Eten, entre otros. Su conexión indirecta con el mundo de las imágenes impresas, aquellas postales comerciales y de recuerdo asociadas a su nombre y época, pues retrataban una intensa vida social y mostraban la infraestructura de la ciudad.

                                            POSTAL DE LA IGLESIA MATRIZ VENDIDA POR LUIS NAVARRETE

Para el verano de 1914 Navarrete realizó una campaña por la temporada “De Baños” o también se decía “El Tren de Baños” promocionando el servicio especial del ferrocarril que llevaba a la gente a la playa, convirtiéndose en un comerciante y promotor de estas temporadas estivales.

Aprovechando el “Tren de Baños”, la Compañía de Ferrocarril de Eten dividía sus pasajes en vagón de “Primera clase” (ocupados por las familias de la alta sociedad Chiclayana) Y vagones de “Segunda y Tercera clase” (Los cuales iban abarrotados por trabajadores, artesanos y pequeños comerciantes). Navarrete Guzmán se dio cuenta qué ese era el verdadero público objetivo para la Cooperativa “Wizard”; la emergente clase media que viajaba en los vagones económicos, pero sentían recelo de gastar sus ahorros en suscripciones de moda estadounidense. Esto le dio la idea de la estrategia de la “pasarela ferroviaria” contratando a un grupo de jóvenes chiclayanos de ambos sexos obsequiándoles los mejores calzados de cuero, trajes, vestidos traído de Estados Unidos con una sola condición, los jóvenes debía pasear de vagón en vagón por la segunda y tercera clase saludando efusivamente al pasajeros, entregando tarjetas informativas y permitiendo que la gente tocara la calidad de las telas y el cuero causando toda una revolución en el viaje diario del “Tren de baños”; convirtiendo un simple transporte en una experiencia aspiracional. Gracias a ello decenas de obreros y pequeños comerciantes de Chiclayo, Monsefú y otros lugares comenzaron a vestir con calzado y ropa americana; en lugar de ver las playas como una fuga de clientes se convirtió en el organizador y el principal proveedor de la temporada de verano.

                                         CHICLAYANOS CON LAS SOMBRILLAS DE LA COOP. "WIZARD"

Entre sus anécdotas podemos contar la de las sombrillas estancadas: A finales de 1913 mediante su famosa cooperativa “Wizard”, Navarrete Guzmán importó desde Estados Unidos un gigantesco lote de sombrillas y parasoles de seda fina para la temporada de playa de 1914. El negocio comenzó con el pie izquierdo, el invierno de 1913 se prolongó inusualmente en Lambayeque, los días grises continuaron hasta bien entrado diciembre y las familias retrasaron sus mudanzas a los balnearios de Eten y Pimentel; quedando así las sombrillas acumuladas en sus almacenes y nadie quería pagar las cuotas de la cooperativa por un artículo que no veían necesario. Navarrete Guzmán se las ingenio y utilizando la prensa local publicó anuncios alarmistas pero elegantes, advirtiendo a la población que los científicos internacionales pronosticaban para 1914 el verano más abrazador e inclemente del siglo, provocando que en menos de 2 semanas las familias abarrotaran la cooperativa para ponerse al día con sus cuotas y asegurar su sombrilla americana. Curiosamente aquel verano terminó siendo normal, pero Navarrete Guzmán logró vaciar sus almacenes. Estuvo casado con Filomena Arestegui, falleciendo un 26 de mayo de 1935 en la ciudad de Lima a los 62 años.

Hoy, cuando la dinámica del consumo masivo lo inunda todo, volver la mirada a estas primeras e ingeniosas redes de comercio nos recuerda que la identidad mercantil de Chiclayo se forjó con audacia, visión y ese persistente anhelo de progreso que aún resuena en sus calles.

SE HA CONSULTADO:

-Periódico “El Progreso” del 23 y 26 de diciembre de 1913.

-Datos diversos del internet.

-RENIEC: Partida de Defunción.


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