UN
CIRCO NETAMENTE CHICLAYANO
(INICIOS
SIGLO XX)
La noticia
que se tiene de la visita de un circo a Chiclayo, antes de iniciarse el siglo
XX , lo da el periódico “El Republicano” del martes 5 de mayo de 1891 el cual
dice: “….El circo Quiróz es uno de los mejores circos que tendrá en todas
partes que ser bastante aplaudido y cosechar muy buenos duros, dejando
como ha dejado entre nosotros gratísimos recuerdos….”.
El circo a
que se refiere “El Republicano” posiblemente fue el circo QUIRÓS venido desde
España, el cual era un circo familiar que venía de generación en generación y
recorría América con su espectáculo diverso de trapecistas, contorsionistas,
malabaristas etc. El circo Quirós, también fue
pionero en traer escenas cinematográficas (como las de los hermanos Lumière) a
principios del siglo XX. Las que se presentaron en el Teatro Dos de Mayo
para el asombro de los chiclayanos.
Es a partir de 1900 que se empezaron a formar los primeros
circos nacionales y no podía faltar que en Chiclayo se forme uno, que por
coincidencia también se llamó circo “Quiróz” como el circo español que nos
visitaba de tiempo en tiempo.
Este circo se lo debemos a don Sixto Quiróz Coronel,
chiclayano inteligente, trabajador y también filántropo. Dicho señor Quiróz,
estableció, financió, dirigió y explotó el circo que llevaba su apellido:
Quiroz. Fue célebre en su tiempo por haber sido formado exclusivamente con
hijos del departamento de Lambayeque. Lo conformaba una regular carpa y
elementos para realizar actuaciones circenses, lo que para esa época ya era un
lujo.
Los personajes de este circo netamente chiclayano lo
conformaron: Cossio (barrista y trapecista), Tello (de historia en los juegos
de salón), el viejo Quiróz (pulsario), Bernardino Soto y Villegas (acróbata y
célebre en el salto mortal), Arístides y Pedro Siancas Villalobos (acróbatas),
Jacinto Soto y Niño (barristas), Marcial Cavero (payaso y argollista). También se
daban números de pantomima y el notable paloteo entre moros y cristianos (se
echaban piropos en verso y se daban buenos palos en serio).
La entrada general al circo costaba dos reales (sin asiento),
es decir cuando había función las casas se quedaban sin sillas, bancos o
cajones.
Esto sucedió en Chiclayo y es parte de nuestra historia desconocida
y olvidada.
SE HA
CONSULTADO:
-Periódico “El
Republicano” del 5 de mayo de 1891.
-Diccionario
Teatral del Perú de Manuel Moncloa y Covarrubias (1905).
-“A Golpe de Arpa”
de Augusto León Barandiarán y Rómulo Paredes (1935).
- Datos
sueltos del Internet


